Alimentar y complementar correctamente
Almacenar
Es fundamental garantizar que se cubran las necesidades nutricionales de las yeguas, sementales y potros reproductores mediante el uso de las estrategias de alimentación más adecuadas.
Alimentar y complementar correctamente
Reproducción y crecimiento
Semental - ¿Cómo debo alimentarlo?
En general, la alimentación de los caballos de cría aún se tiene relativamente en cuenta en la práctica diaria. Sin embargo, hoy sabemos que la dieta de los sementales influye en su rendimiento y fertilidad.
A este conocimiento se suma el hecho de que el criador generalmente tiene una actividad deportiva que realizar, lo que exige un mayor cuidado con su alimentación.
Temporada reproductiva
Los sementales deben presentar una condición corporal adecuada al inicio de la temporada reproductiva y ésta debe ser monitoreada para poder adaptar mejor su manejo alimentario durante este período.
Los sementales delgados tienen pocas reservas corporales, lo que podría comprometer su rendimiento y fertilidad. La obesidad en los sementales es igualmente indeseable, ya que se asocia con una disminución de la libido y la fertilidad, y a menudo contribuye a una mayor sobrecarga articular, lo que, a su vez, puede contribuir a limitaciones físicas por parte del semental.
Gestión de Alimentos
Los criadores con acceso a pastos de buena calidad podrán satisfacer sus necesidades utilizando únicamente pastos. Sin embargo, Dependiendo de la calidad del pasto, a menudo es necesario complementarlo con un complejo mineral y multivitamínico.
BALANCE
A los reproductores alojados en establos se les debe proporcionar un alimento forrajero adecuado, en cantidad y calidad, y un alimento complementario equilibrado. Sabemos que las necesidades energéticas aumentan durante la época reproductiva, especialmente cuando se combina con la actividad deportiva. Para dar respuesta a esta mayor necesidad, se recomienda utilizar un alimento específico durante la época reproductiva.
EPOLDRIN
En animales de cría con tendencia a la obesidad se debe acondicionar el acceso al pasto, debiendo consumir estos caballos un alimento complementario bajo en calorías que aporte las vitaminas y minerales que necesitan, complementando el alimento de forraje seco.
BALANCE
En sementales que tienen dificultades para mantener su condición corporal, debemos permitirles consumir tanto forraje como deseen, complementarlo con un pienso compuesto adecuado y, si es necesario, añadir una fuente de grasa. La densidad calórica de un aceite es significativa, siendo una forma segura de aumentar la ingesta calórica de estos caballos. En la cría de animales debemos priorizar los aceites con alto contenido en Omega 3, como el aceite de linaza o el de pescado, ya que se asocian a una mejor espermatogénesis.
Los sementales también tienen mayores necesidades de vitamina E durante la fase reproductiva. (pasar de 500 UI a 800 UI (NRC, 2007)), por lo que se debe considerar la suplementación, particularmente si no tienen acceso a pastos, dada la pérdida de vitamina E que ocurre con la henificación. El correcto aporte de vitamina E a los animales reproductores previene el daño oxidativo a los espermatozoides, favoreciendo así la fertilidad del semental.
VIT E+
Los sementales mayores, aquellos con un temperamento más nervioso o aquellos que son extremadamente activos pueden tener una mayor tendencia a perder peso durante la temporada de cría. Estos casos también pueden beneficiarse de un alimento con mayor contenido en grasa.
NATURE MASH
En resumen, conocer las necesidades de los sementales y garantizar que se satisfagan estas necesidades tiene ventajas reproductivas para los sementales.
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Alimentar y complementar correctamente
Reproducción y crecimiento
Potros - Alimentación después del destete
En general, el destete produce una disminución en la tasa de crecimiento del potro. Para evitar esta descomposición, se debe asegurar que el potro ingiera una cantidad suficiente de materia seca para cubrir sus necesidades nutricionales. El seguimiento del plan de alimentación y del crecimiento en esta etapa debe ser riguroso, y la sobrealimentación tampoco es deseable.
Después del destete
Después del destete, el manejo de la alimentación del potro debe seguir siendo estricto. Entre los 12 y 15 meses de edad el potro alcanzará aproximadamente 90 TP3T de altura a la cruz, 95 TP3T de crecimiento óseo y aproximadamente 70 TP3T de peso adulto. El crecimiento restante se producirá de forma gradual, con diferencias significativas en el tiempo de crecimiento restante dependiendo de la raza.
Una dieta adecuada que evite los periodos de estrés sigue siendo esencial, siendo preferible un crecimiento regular a los picos de crecimiento. Las deficiencias, excesos o desequilibrios nutricionales se han asociado con trastornos ortopédicos del desarrollo (DOD) y, por lo tanto, son indeseables.
elección de comida
En la elección del alimento se debe priorizar un componente forrajero de buena calidad (heno y/o pasto) y un pienso compuesto específico para potros, con buena digestibilidad y que proporcione un adecuado aporte de lisina, vitaminas, macrominerales (como calcio y fósforo) y microminerales (como zinc y cobre) necesarios para un correcto desarrollo óseo y articular.
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Reproducción y crecimiento
Potros - Alimentación desde el nacimiento hasta el destete
La alimentación del potro es un factor fundamental para su desarrollo y para la prevención de enfermedades. Sólo con una alimentación equilibrada se puede garantizar que el crecimiento y el desarrollo del potro correspondan a su potencial genético.
La nutrición del potro comienza en el útero (alimentando al feto), y es importante para el feto que la yegua tenga una dieta equilibrada durante todo el periodo de gestación, y que se respeten las mayores necesidades nutricionales, especialmente en el último trimestre.
Después del nacimiento
Después del nacimiento, el potro recién nacido realiza actividades que consumen energía. Como sus reservas energéticas endógenas son limitadas, es a través del calostro que obtendrán los nutrientes necesarios para realizar estas actividades.
El calostro es por tanto el primer alimento del potro y su ingestión precoz es esencial desde el punto de vista nutricional, inmunológico e intestinal (efecto laxante).
Hasta aproximadamente los tres meses de edad, las necesidades nutricionales del potro lactante se cubren con leche materna, cuya composición varía a lo largo de la lactancia, tras lo cual el potro debe complementar su consumo de leche con pasto y/o pienso compuesto específico.
alimentación progresiva
La suplementación del potro lactante con alimento compuesto específico suministrado selectivamente al potro (a través de comederos selectivos o áreas dedicadas a la alimentación de potros) se denomina alimentación progresiva. Esta práctica promueve la habituación al alimento sólido, favoreciendo la autonomía alimentaria del potro y reduciendo los efectos de estrés del destete.
Sólo cabe señalar que la introducción de la práctica de alimentación lenta debe realizarse a partir de las ocho semanas, de forma gradual, y la cantidad de alimento compuesto específico aportado debe variar según la edad, raza y composición del pienso (por ejemplo: para un potro de menos de cuatro meses, la cantidad de alimento compuesto aportado debe variar entre 0,5-1,0 kg por cada 100 kg de peso corporal del potro).
pienso compuesto
A la hora de elegir un pienso compuesto, éste deberá estar específicamente formulado para potros (o para yeguas y potros), priorizando una proteína de alta calidad (rica en lisina, el aminoácido limitante) y presentando un contenido mineral adecuado en cuanto a calcio, fósforo, cobre y zinc.
YOUNG
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Respecto a los huérfanos, se mantiene la importancia de la ingesta de calostro en las primeras horas de vida, pudiendo luego pasarse a la alimentación artificial mediante biberón o balde, o intentar la lactancia materna por parte de una madre adoptiva (si se dispone de una yegua que perdió a su potro al nacer).
Para los potros huérfanos que no han sido adoptados, se puede proporcionar alimento sólido a partir de las dos semanas (utilizando un pienso específico y heno de buena calidad), como complemento a la leche de reposición. El destete, en estos casos, debe producirse entre las 14 y 16 semanas.
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Reproducción y crecimiento
Yeguas de cría ¿Cómo debo alimentarlas?
Actualmente se sabe que la alimentación de la yegua reproductora es un factor preponderante para su fertilidad, así como para la salud y crecimiento del potro. Las necesidades de los caballos de cría difieren de las de otros caballos, lo que los convierte en un grupo particular que requiere cuidados específicos con su dieta.
Condición corporal
La evaluación de la condición corporal de las yeguas permite estimar la cantidad de reservas corporales con las que cuentan, así como monitorear el plan de alimentación establecido, por lo que debe evaluarse periódicamente.
Los estudios muestran que las puntuaciones de condición corporal medias a altas (puntuación mínima de 5 en la Escala de condición corporal) Henneke – (Escala del 1 al 9) y la condición corporal en fase creciente, se traducen en mayores tasas de fertilidad. Como estas yeguas reanudan la ciclicidad antes, tienen un menor número de ciclos ovulatorios por concepción, tasas de concepción más altas e intervalos más cortos entre nacimientos.
La condición corporal también afecta los factores de producción. Los criadores con puntuaciones inferiores a 5 no tienen suficientes reservas de grasa para optimizar la producción de leche. Mientras que, a su vez, los puntajes de parto medios a altos tienden a producir una mayor cantidad de leche, lo que es beneficioso para el crecimiento del potro.
Necesidades de las yeguas reproductoras
Las reproductoras pueden mantenerse con un alimento de mantenimiento adecuado y una base de forraje de calidad cuando no están preñadas, o estando preñadas, hasta el quinto mes de gestación. A partir de este momento se deberá aportar un alimento específico para aumentar el aporte de nutrientes, especialmente proteínas.
Gestación
A partir del séptimo mes de embarazo aumenta el desarrollo fetal (tejido muscular y óseo), por lo que las necesidades aumentan significativamente, sobre todo en términos de energía, proteínas y minerales (calcio y fósforo). Durante este período es fundamental aportar alimentos que, además de calcio y fósforo, aporten hierro, zinc, cobre y manganeso. Los requerimientos de vitamina A son mayores, por lo que también deben ser asegurados mediante la alimentación, particularmente si las yeguas no tienen acceso a pastos.
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Los radicales libres pueden afectar múltiples procesos reproductivos, como la maduración de los ovocitos, la fertilización y el desarrollo embrionario. Por lo tanto, la suplementación con sustancias antioxidantes (como la vitamina E y el selenio) también tiene ventajas desde el punto de vista reproductivo.
La suplementación con vitamina E en la fase final de la gestación y principios de la lactancia también beneficia la inmunidad del potro al promover la transferencia de inmunidad pasiva a través del calostro.
VIT E+
Incorporar grasas a la dieta puede ser un aliado importante si es necesario aumentar la energía digestible de la dieta sin aumentar el alimento concentrado. En estos casos se recomienda incorporar una fuente de grasa rica en omega 3, existiendo estudios que indican los beneficios de su uso para el crecimiento folicular en yeguas, el desarrollo embrionario y la calidad del calostro.
Lactancia
Las necesidades siguen aumentando durante la lactancia, por lo que proporcionar un alimento específico es crucial. Si no se satisfacen estas mayores necesidades, la producción de leche puede verse comprometida y, como es de esperar, la condición corporal de la yegua puede disminuir, lo que puede perjudicar de alguna manera la temporada reproductiva posterior.
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En resumen, conocer las necesidades de las yeguas reproductoras y tener un plan de alimentación bien establecido ofrece ventajas reproductivas y productivas para la yegua, contribuyendo al crecimiento y desarrollo saludable de los potros.
