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Problemas gastrointestinales
Los problemas gastrointestinales en los caballos han sido objeto de creciente atención debido a su alta prevalencia y su impacto en el rendimiento deportivo.
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Úlceras – ¿Cómo alimentar a un caballo con úlceras?
El Síndrome de Ulceración Gástrica Equina (EGUS) define varias alteraciones de la mucosa esofágica, gástrica o duodenal, desde la inflamación hasta la ulceración. Este síndrome ha sido objeto de creciente atención debido a su alta prevalencia y su impacto en el rendimiento de los caballos deportivos.
El manejo de la alimentación es un aliado importante en el control de la SUGE, ya sea durante el proceso de tratamiento del caballo o en una etapa posterior, contribuyendo a prevenir la aparición de nuevas lesiones.
¿Qué puntos hay que tener en cuenta a la hora de alimentar a estos caballos?
1. Aumentar el tiempo de masticación y reducir los periodos de ausencia de alimentos.
Aumentar el período de masticación y disminuir los períodos de ausencia de alimento es esencial en el manejo alimentario de estos caballos. Esto puede lograrse facilitando el acceso a los pastos y proporcionando heno. ad libitum y/o promover una ingestión más lenta de alimento forrajero, utilizando técnicas como redes de malla fina, en caballos estabulados.
Este acceso permanente al alimento forrajero promueve la secreción continua de saliva. La saliva es rica en minerales y bicarbonato, una sustancia con efecto amortiguador que actúa como antiácido natural en el estómago. Así, la salivación juega un papel protector en la mucosa gástrica, además de humedecer el alimento, favoreciendo el tránsito y la penetración del jugo gástrico en el bolo alimentario.
Por otra parte, como la producción de ácido por parte del estómago es continua, es fácilmente comprensible que los períodos prolongados entre comidas contribuyan a la formación y exacerbación de las úlceras.
2. Considere el tipo de forraje
Además de aumentar el consumo de forraje (≥1,5% de peso vivo (pc) en materia seca (MS), p. ej. caballo de 500 kg pc ≥ 7,5 kg MS), otro factor relevante es el tipo de forraje seleccionado. La elección de heno de calidad es imperativa, ya que no se recomienda el consumo de paja como única o principal fuente de forraje, ya que estudios científicos han demostrado mayores niveles de ulceración asociados a su consumo.
El uso de heno de alfalfa o la asociación de alfalfa con pienso concentrado (“feed”) son medidas consideradas beneficiosas, teniendo en cuenta su efecto protector (por su contenido en calcio y proteínas).
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3. Reducir el consumo de almidón
Otros factores a considerar son la cantidad de alimento concentrado proporcionado, así como su composición. Los alimentos concentrados (compuestos principalmente por cereales como avena, maíz, trigo) son ricos en hidratos de carbono no estructurales (HCNE, almidón y azúcares) y tienden a ser ingeridos rápidamente, minimizando la producción de saliva y el efecto protector del bicarbonato. Al mismo tiempo, se asocian a una mayor producción de ácidos grasos volátiles (AGV), que a su vez afectan la integridad de la mucosa, haciéndola más susceptible a lesiones.
Estudios recientes recomiendan no exceder los 2 gramos de almidón por kilogramo de peso vivo por día o 1 gramo de almidón por kilogramo de peso vivo por comida. En caballos deportivos, como el alimento concentrado es esencial para cubrir sus necesidades energéticas, su suministro debe fraccionarse en un mayor número de comidas, con el fin de cumplir con estas recomendaciones.
Hoy en día también es posible elegir piensos concentrados para caballos deportivos con menores contenidos de almidón y azúcares.
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También es posible administrar el pienso concentrado concomitantemente con un forraje a base de alfalfa, para beneficiarse de su efecto protector. Esta asociación puede incluso permitir una reducción de la cantidad de alimento concentrado en la dieta, teniendo en cuenta el valor nutricional de la alfalfa añadida.
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4. Utilice la grasa como fuente de calorías
También se considera beneficioso cubrir parte de las necesidades calóricas mediante el uso de grasas. Se debe tener en cuenta la elección del tipo de grasa, prefiriéndose fuentes naturalmente ricas en omega 3 (teniendo en cuenta los altos niveles de Omega 6 que ya se aportan en el pienso de los caballos estabulados).
5. Suplementación
El uso de suplementos indicados para caballos con úlceras gástricas, o sospecha de úlcera gástrica, es una opción muy viable, aunque debe realizarse bajo consejo de un veterinario o nutricionista/técnico cualificado. Su uso no invalida las recomendaciones de los puntos anteriores.
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En resumen, la SUGE tiene una alta prevalencia, siendo los caballos deportivos los principales candidatos a desarrollar la enfermedad. Unas prácticas dietéticas adecuadas pueden ayudarnos a reducir el riesgo de aparición de úlceras, su recurrencia y su gravedad.
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Problemas gastrointestinales
Úlceras – Definición del síndrome de ulceración gástrica equina
El Síndrome de Úlcera Gástrica Equina (SUGE) define diversas alteraciones de la mucosa esofágica, gástrica o duodenal, desde la inflamación hasta la ulceración. Este síndrome ha recibido cada vez más atención debido a su alta prevalencia, especialmente en caballos de deporte, y a sus repercusiones en el rendimiento y el bienestar de los animales afectados.
Signos clínicos
Los signos clínicos de la enfermedad pueden incluir disminución o pérdida del apetito, pérdida de peso, mal estado del pelaje (pelaje opaco), reticencia al trabajo, pérdida de rendimiento, bruxismo (rechinar de dientes) y dolor abdominal (cólico), entre otros. El diagnóstico de la enfermedad debe ser realizado por un veterinario mediante un examen clínico correcto y una gastroscopia.
Se trata de un síndrome de etiología multifactorial. estrés, el manejo de la alimentación, el tipo e intensidad del ejercicio, el confinamiento y tipo de alojamiento, así como la administración de antiinflamatorios no esteroideos, son algunos de los factores de riesgo para su desarrollo.
Un manejo adecuado de la alimentación es fundamental para prevenir y controlar este síndrome. Conozca más sobre los aspectos fundamentales de la alimentación de caballos con Síndrome de Úlcera Gástrica Equina (SGEE) haciendo clic en el botón a continuación.
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Problemas gastrointestinales
Almidón – ¿Cómo minimizar los riesgos asociados a su ingestión?
Ya conocemos los riesgos asociados a la ingesta de almidón y las principales condiciones que justifican su control en la dieta del caballo.
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Sin embargo, también reconocemos su importante papel como fuente de calorías y su importancia en la nutrición, en particular para el rendimiento físico anaeróbico. Por lo tanto, para minimizar el impacto de los carbohidratos no estructurales (CNE), en particular el almidón, y mejorar su digestión prececal, debemos:
- Evalúa siempre el peso de los alimentos y no el volumen.
- Siempre proporcione el componente de forraje (heno) antes del alimento concentrado, ya que masticarlo promueve la liberación de bicarbonato a través de la saliva, que actúa como un amortiguador en el estómago. Esto minimiza la disminución del pH gástrico tras la ingestión del alimento concentrado. Al mismo tiempo, ingerir fibra antes del alimento concentrado beneficia su digestibilidad, aumentando así la eficiencia digestiva.
- En lugar de grandes cantidades de pienso concentrado, debemos proporcionar un mayor número de comidas y una menor cantidad de pienso concentrado en cada una de ellas (máximo 0,5 kg/100 kg de peso vivo).
- Prefiera alimentos elaborados con cereales tratados térmicamente (copos, pellets y extruidos) para maximizar la digestibilidad del almidón aportado. Los alimentos con cereales integrales tendrán necesariamente una menor digestibilidad en el intestino delgado, con el consiguiente paso del almidón al intestino grueso y los riesgos asociados a este paso (disbiosis, acidez intestinal y otros riesgos inherentes).
- Opta por un alimento formulado con bajo contenido en almidón.
Alimentos bajos en almidón
Actualmente existe una laguna en la legislación europea que permite el uso de la declaración «bajo en almidón» en productos con un contenido de almidón muy variable. Para realizar esta declaración, solo es necesario especificar el contenido de almidón en la etiqueta, y sus límites no están definidos. Sin embargo, existe un consenso relativo a la declaración de bajo contenido de almidón cuando un producto tiene un contenido inferior a 20%.
Nuestros alimentos Gastro Pro y Nature Mash son productos formulados con bajo contenido de almidón, presentando 8 y 12% de almidón, respectivamente.
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Naturalmente, una dieta baja en almidón deberá incluir otras fuentes de calorías, generalmente ricas en fibra y grasa. Dado que las materias primas utilizadas en estos alimentos suelen tener un mayor valor económico, estos productos también tienen un costo más elevado.
¿Qué caballos se benefician de una dieta baja en almidón?
Los caballos fácilmente excitables pueden beneficiarse de estos alimentos, así como los caballos obesos (naturalmente predispuestos a la resistencia a la insulina), los caballos resistentes a la insulina, los caballos con Síndrome de Ulceración Gástrica Equina (EGUS), miopatías, acidosis intestinal o laminitis.
El uso de estos alimentos debe realizarse bajo el consejo de su nutricionista o veterinario.
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Almidón – ¿Cuáles son los riesgos asociados a su consumo y cuándo limitarlo?
Actualmente estamos viendo una creciente preocupación por los niveles de almidón en las dietas de los caballos. Esta preocupación se justifica por un creciente diagnóstico de enfermedades que se benefician de un manejo dietético bajo en carbohidratos no estructurales (almidón y azúcares).
Ingesta de almidón
Por ejemplo, desde un punto de vista gastrointestinal (GI), la ingestión de grandes cantidades de alimento concentrado se asocia, en general, a una disminución de la cantidad de forraje ingerido.
Dado que el componente fibroso debe ser el principal en la dieta del caballo, las limitaciones en su ingesta contribuyen a la aparición de trastornos gastrointestinales, como el Síndrome de Ulceración Gástrica Equina (EGUS). A este hecho se suma la disminución del pH gástrico tras la ingesta de alimentos concentrados, lo que también contribuye al mencionado Síndrome.
Implicaciones de la ingesta de almidón
Los caballos tienen una capacidad limitada para digerir el almidón en el intestino delgado (con variabilidad individual). Por lo tanto, cuando aportamos una gran cantidad de almidón en una sola comida, o almidón de baja digestibilidad (granos no procesados), una cantidad importante de este almidón puede no ser digerido en el intestino delgado, llegando al ciego.
Diarrea, acidosis intestinal, cólicos.
Este almidón será fermentado a nivel cecal, con la consiguiente liberación de ácido láctico. Este proceso de fermentación puede provocar cambios significativos en la flora intestinal: disbiosis intestinal (diarrea). – comprometiendo la digestión efectiva del componente forrajero y disminuyendo el pH intestinal – acidosis intestinal. La acidosis intestinal puede justificar cambios en el comportamiento, pérdida de rendimiento y dolor abdominal (cólico).
Resistencia a la insulina, laminitis, rabdomiólisis
En algunos caballos también observamos resistencia a la insulina, lo que produce un fallo en la respuesta de los tejidos a la insulina circulante y la consiguiente dificultad para controlar la glucosa en sangre. Estos caballos están más predispuestos a sufrir problemas como la laminitis (“aguado”) y limitar la ingesta de almidón es una de las estrategias utilizadas para aumentar la sensibilidad a la insulina.
Algunas miopatías, como la rabdomiólisis debida a la acumulación de polisacáridos o la rabdomiólisis recurrente inducida por el ejercicio, también se benefician de una limitación en la ingesta de almidón y azúcares.
Caballos temperamentales o excitables
Los caballos temperamentales o fácilmente excitables parecen beneficiarse de cierta limitación de carbohidratos no estructurales en la dieta, ya que los altos niveles de azúcar se asocian con una mayor secreción de dopamina. Una vez más, la variabilidad individual es enorme.
Es importante tener en cuenta que utilizar un alimento comercial bajo en almidón puede ser beneficioso para algunos animales y mejorar su rendimiento, mientras que excluir completamente esta fuente de energía puede no ser la estrategia más adecuada, ya que las reservas de glucógeno son tan importantes en ciertos deportes, particularmente aquellos en los que la actividad anaeróbica tiene un mayor énfasis. Descubra los alimentos Intacol con bajo contenido en almidón.
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Almidón – ¿Qué es y cuál es su papel en la nutrición equina?
En los últimos años hemos visto una creciente preocupación por las fuentes de energía utilizadas en la dieta del caballo, en particular el almidón.
El almidón es un carbohidrato largo (polisacárido) que se almacena en las plantas como reserva de energía. Las reservas de almidón en las plantas varían, y los cereales como la avena, el trigo, la cebada y el maíz, comúnmente utilizados en la alimentación de los caballos, tienen cantidades particularmente altas.
En la alimentación de los caballos, el almidón desempeña un papel calórico similar al de la grasa y la fibra. Para simplificar un poco, en la dieta del caballo encontramos dos tipos de carbohidratos: estructurales (HCE) y no estructurales (HCNE).
Carbohidratos Estructurales (HCE)
Algunos carbohidratos estructurales como la hemicelulosa y la celulosa, constituyentes estructurales de las plantas, juegan un papel fundamental en la dieta del caballo, cubriendo sus necesidades fibrosas. La mayor parte del HCE en la dieta del caballo proviene del forraje (heno). La digestión de estos HCE en ácidos grasos volátiles comienza en el ciego, con la ayuda de una flora microbiana que reside allí.
Carbohidratos no estructurales (NSHC)
Los HCNE (almidón y azúcares) deben sufrir una digestión y absorción prececal (en el intestino delgado). En este proceso digestivo, el almidón debe descomponerse en moléculas más simples, idénticas al azúcar, que son fácilmente absorbibles. La glucosa en circulación puede ser utilizada inmediatamente por las células (proceso mediado por la hormona insulina), puede movilizarse para la síntesis de grasa o puede almacenarse en forma de glucógeno (en los músculos y el hígado).
El metabolismo de HCNE asume especial relevancia en el caballo deportivo, cuando es sometido a actividad anaeróbica, ya que en ausencia de oxígeno, la producción de energía implica la utilización de estas reservas de glucógeno. Las reservas insuficientes de glucógeno provocarán fatiga precoz y limitarán el rendimiento del caballo.
