Una de las principales consecuencias del ejercicio físico para el caballo es la pérdida de líquidos y electrolitos. Estas pérdidas durante el ejercicio pueden limitar el rendimiento del caballo y, en casos extremos, comprometer su salud.
¿Qué importancia tienen los electrolitos?
Los electrolitos son compuestos minerales que juegan un papel importante en la homeostasis del cuerpo. En los caballos (al igual que en otros mamíferos) los líquidos y electrolitos se distribuyen en los compartimentos intracelular y extracelular, cuyo mantenimiento del volumen y la composición es esencial para que se lleven a cabo los diferentes procesos metabólicos fundamentales para la vida.
Los electrolitos, como moléculas ionizadas, son responsables de la osmorregulación. También son fundamentales en el equilibrio ácido-base, en la transmisión de los impulsos nerviosos y en la contracción muscular.
¿Son significativas las pérdidas de electrolitos debido a la sudoración?
Sí, existe la posibilidad de pérdidas significativas de electrolitos y líquidos durante la actividad física, especialmente cuando es intensa, prolongada y/o se realiza en condiciones atmosféricas difíciles (temperaturas y humedad relativa elevadas).
La sudoración es el principal medio de disipación activa del calor en los caballos. Así, el calor generado por la actividad muscular estimula los mecanismos de termorregulación, aumentando la sudoración, lo que produce pérdidas importantes de cloro, sodio y potasio y menores pérdidas de calcio y magnesio (entre otros minerales que pueden identificarse en el sudor y sufren pérdidas mínimas).
Entonces, ¿cuándo debo agregar electrolitos a la dieta de mi caballo?
Un caballo que realiza una actividad física ligera y tiene una dieta adecuada, que incluye forraje de buena calidad en la cantidad necesaria, así como un alimento concentrado equilibrado, ya recibe algunos electrolitos a través de su dieta. Las necesidades de potasio, calcio y magnesio del caballo deben cubrirse desde el principio. El sodio y el cloro aportados por la dieta pueden no ser suficientes para cubrir las necesidades de estos minerales del caballo.
En general, los alimentos concentrados contienen cantidades mínimas de cloruro de sodio (para favorecer la conservación de estos alimentos). Por este motivo se debe poner a disposición del caballo una piedra de sal de libre acceso que permita asegurar el aporte necesario de cloruro de sodio.
También cabe destacar que la ingestión presente en el intestino grueso funciona como un importante reservorio de electrolitos para el caballo sano. Sin embargo, cuando hay pérdidas importantes debido a la sudoración, este reservorio puede no ser suficiente para reemplazar las pérdidas.
Por lo tanto, la suplementación con formulaciones de electrolitos es necesaria en caballos sometidos a una actividad física más significativa y durante transportes largos, particularmente en condiciones climáticas adversas.
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